Como el hornero, este espacio se construye de a poco: con barro, paciencia, abrigo y constancia.

Ilustración de una persona abrazando a un hornero gigante

Día del Abrazo

Abraza fuerte, abraza con tiempo, abraza sin prisa, abraza sin pausa.

Abraza cuando estés triste, cuando las cosas no salen, en días terribles y cuando el miedo te invade.

Un abrazo puede ser puente, refugio y presencia. A veces no soluciona todo, pero sostiene.

Fruto rojo colgando de una rama

El fruto y sus vínculos

El árbol de ciruela remolacha este año dio un solo fruto. Y esa imagen me hizo pensar en los vínculos.

Los vínculos también necesitan tiempo, presencia, escucha, conversación, perdón, empatía y cuidado.

A veces se trata de acercarse. Otras veces, de poner límites. Pero siempre se trata de mirar con honestidad qué estamos construyendo.

Hornero ilustrado sobre hojas y flor

El Hornero

Bienvenidos a este espacio. A mi casa.

Un lugar de escritura, encuentros que sostienen, vínculos que se ordenan conversando y búsqueda de sentido.

El hornero construye de a poco. Vuelve, cuida, insiste y hace hogar. Por eso se volvió símbolo de este proyecto.

Hornero ilustrado sobre hojas y flor

Dejemos huellas:

Hoy voy a escribir de él. Porque tiene que ver con todo esto que esta resurgiendo en mi. Que está encontrando luz en eso que siempre fui. Que estaba dentro mio.

Tiene 14 años. Y con Él aprendí a ser mamá por primera vez. Rol mágico que disfruto mucho.

Es un ser muy curioso, lleno de preguntas. Algunas podemos respondérselas, otras lo invitamos a que las busque.

A raíz de este nuevo espacio se le ocurrió hacerme una página web. Estuvo horas sentado en su computadora, programando, escribiendo códigos, etc etc.

Me llamaba a cada rato preguntándome si me parecía bien el color, el recuadro, el tamaño de la letra. Todo con porcentajes, pixeles, códigos que el sólo entendía.

Me hizo una página, la cual irá cambiando con el correr de los días. Porque él sigue aprendiendo y yo dejándolo expandir su potencial.

Hoy quería compartir este escrito, porque cuando pasan estas cosas, mi corazón late a un ritmo amoroso de esos que suenan eternidades y uno no se cansa de escuchar.

El día que le conté de mi apertura, no sólo me dijo palabras lindas, y motivadoras, sino que me dió un abrazo, de esos que llegan al alma.

Pienso con todo esto lo importante de hacerlos parte. De hablarles, de darles espacios y oportunidades para que busquen y descubran sus capacidades.

Para mi son mis 4 experimentos, de que se puede criar con consciencia, con empatía, con mucho amor, con límites sanos, pero amorosos, con oídos bien atentos, con respiraciones profundas que calman, con abrazos eternos que sincronizan.

Nadie dice que es fácil, pero si estoy convencida que primero somos nosotros los que tenemos que encontrarnos, para salir a su encuentro.

Deseo que haya mas Joaco's y niños curiosos en esta vida, pero sobre todo padres que los motiven a serlo.

Hornero ilustrado sobre hojas y flor

Hogar es donde puedes ser tú mismo

Esta frase la escuché en una película. Y me dejó pensando... Cuánta magia envuelve. Hogar, para mí, es aquel lugar seguro. Donde me permito, y me permite/n quien/es esta/n a mi lado, sanar, soñar, preguntar, cuestionar, dar una opinión. Es aquel lugar, donde cuando lloro, alguien se acerca, me pregunta como estoy, me abraza, me mima, o me da espacio si realmente lo necesito. Es ese lugar donde si llego con una buena noticia, la hacen propia, se alegran, quieren saber más, me acompañan, me animan a seguir y me dan confianza para saber que no estoy sola. Hogar es aquel fuego que calienta, aquel corazón que sincroniza y da calma, cuando el mío se acelera. Que sabe cuando necesito un abrazo, cuando necesito un “vamos a caminar”. Que se acerca sigiloso, porque me conoce y con manos pequeñas pero llenas de amor me tocan mi cabeza, dándome consuelo. Hogar, refugio, casa, familia, nicho. Cuantas palabras para describir este espacio que necesitamos tener. Cuando existe una relación, una conexión, vínculos que nos acercan, ese lugar se vuelve seguro si podemos ser nosotros mismos, con cosas para mejorar, con capacidades para desarrollar, con habilidades para contagiar.

Y este hogar puede estar en cualquier ámbito, no sólo en la familia, y amistades. También en el trabajo, en el colegio, en el club, en un equipo de trabajo. Por esa razón esta frase me hizo pensar mucho. Porque sería lindo poder ver espacios donde podamos acompañarnos, sostenernos, y sacar frutos de esas relaciones. Un niño en un colegio seguro, es un niño que va a desarrollar su mayor potencial a la hora de conocer sus capacidades. Un adulto en un trabajo seguro, es un adulto que vuelve a su casa con más energía para continuar su día. Un adolescente en un deporte seguro, es un adolescente que es visto, que se lo reconoce y se lo empodera. Una madre en un hogar seguro, es una madre que sostiene con amor y sabiduría una familia. Busquemos y construyamos hogares seguros, para sembrar en este mundo lugares que nos permitan encontrarnos. Conversaciones que nos animen a conocernos. Espacios que nos inviten a acercarnos.

Dibujo lineal de un hornero sobre una rama
Sobre este espacio

La casa se arma con palabras.

La Casa del Hornero 13 nace como un lugar para compartir reflexiones sobre la vida cotidiana, la familia, la crianza, los vínculos y las conversaciones que nos ayudan a crecer.

Contacto

Sigamos conversando

Podés seguir el proyecto y sus nuevos textos en Instagram.

Ir a Instagram

Política de privacidad

Este sitio puede utilizar cookies y servicios de terceros, como Google AdSense, para mostrar anuncios y mejorar la experiencia de navegación.